Como material orgánico que es, constituido en su mayor parte por el carbono que fija a través del fenómeno de fotosíntesis, la madera es carbón, y se quema. No hay la menor duda. Más aún la energía obtenida de la “biomasa” es una de las alternativas en desarrollo en el mundo actual. Pero el punto no es la combustibilidad sino el comportamiento de los materiales en un incendio, y la madera es tan o más segura que la mayoría de los materiales de construcción que usamos habitualmente.
Introducción conceptual
Cuáles son los requerimientos de los materiales de construcción frente a un INCENDIO?
Si se observan las condiciones exigidas, veremos que lo que importa no es que un INCENDIO DESTRUYA UN EDIFICIO, sino que su comportamiento de tiempo a que se salve las vidas de las personas que lo están ocupando.
A los EDIFICIOS, los puede PROTEGER UN SEGURO, que por otra parte no es muy costoso. LA VIDA HUMANA NO TIENE SEGURO POSIBLE, CUANDO SE PIERDE NO SE PUEDE REPONER.
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La madera y sus subproductos son materiales de amplio uso en la construcción y a pesar de ser excelentes combustibles, presentan una considerable resistencia al fuego dependiendo del diseño y los detalles constructivos.
Estructuras de madera se queman lentamente y su comportamiento es comparable al de construcciones con materiales no combustibles.
En un incendio, es sabido que la decoración interior de una vivienda se ve afectada mucho antes que su resistencia estructural.
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La madera presenta una excelente resistencia a la penetración del fuego debido a su baja, conductividad térmica y a su capacidad de formar una capa o carbonizada superficial, lo cual permite mantener sus propiedades físicas y mecánicas por mayor tiempo que estructuras de metal o cemento. |
LA MADERA, SU COMPORTAMIENTO AL FUEGO
Los resultados de los ensayos muestran que la progresión de la temperatura o cinética de la pirólisis está influenciada por un factor predominante: "La cantidad de agua contenida en el material (ya sea madera maciza o tablero de partículas)".
El agua, se presenta bajo forma de agua de saturación, cuya cantidad es variable (entre el 8 y el 13 % para las maderas utilizadas en la construcción) y bajo forma de agua de constitución que no puede desprenderse más que en el proceso de pirólisis (destrucción química irreversible de la madera).
La madera aumenta su módulo de elasticidad, (es decir su rigidez) a medida que pierde humedad.
A razón de un 3% por cada 1% de humedad que pierde.
En un incendio el calor lo primero que afecta a la madera es hacer perderle su humedad.
Si está estabilizada en 12 %, en los primeros momentos del incendio puede aumentar su capacidad de carga en más del 30%
Tanto para madera maciza como MLE, las secciones utilizadas son generalmente importantes por un lado y por otro cuando forman parte de estructuras constructivas (columnas, vigas, etc.).
Considerando una sección en masa de madera está separada por láminas de cola (casi siempre Resorcina), formando Estas una pantalla en la propagación de la combustión suponiendo ello un aumento importante de la Resistencia al Fuego.
La madera, aún en los incendios más violentos, se consume lentamente y permanece estable. No sufre ninguna variación dimensional, lo que permite a las secciones restantes conservar todas sus propiedades mecánicas.
Los ensayos realizados en el Laboratorio del Fuego del INIA, así como los realizados en muchos otros países muestran que la velocidad de propagación se encuentra alrededor de 0,7 mm/min.
Esto es que podemos dimensionar las piezas con el “coeficiente de incendio” según la respuesta que queramos de nuestra estructura a razón de hacer crecer sus caras 7mm por cada 10 minutos de incendio que pueda soportar.
LA MADERA, SU COMPORTAMIENTO AL FUEGO
Los resultados de los ensayos muestran que la progresión de la temperatura o cinética de la pirólisis está influenciada por un factor predominante: "La cantidad de agua contenida en el material (ya sea madera maciza o tablero de partículas)".
El agua, se presenta bajo forma de agua de saturación, cuya cantidad es variable (entre el 8 y el 13 % para las maderas utilizadas en la construcción) y bajo forma de agua de constitución que no puede desprenderse más que en el proceso de pirólisis (destrucción química irreversible de la madera).
La madera aumenta su módulo de elasticidad, (es decir su rigidez) a medida que pierde humedad.
A razón de un 3% por cada 1% de humedad que pierde.
En un incendio el calor lo primero que afecta a la madera es hacer perderle su humedad.
Si está estabilizada en 12 %, en los primeros momentos del incendio puede aumentar su capacidad de carga en más del 30%
Tanto para madera maciza como MLE, las secciones utilizadas son generalmente importantes por un lado y por otro cuando forman parte de estructuras constructivas (columnas, vigas, etc.).
Considerando una sección en masa de madera está separada por láminas de cola (casi siempre Resorcina), formando Estas una pantalla en la propagación de la combustión suponiendo ello un aumento importante de la Resistencia al Fuego.
La madera, aún en los incendios más violentos, se consume lentamente y permanece estable. No sufre ninguna variación dimensional, lo que permite a las secciones restantes conservar todas sus propiedades mecánicas.
Los ensayos realizados en el Laboratorio del Fuego del INIA, así como los realizados en muchos otros países muestran que la velocidad de propagación se encuentra alrededor de 0,7 mm/min.
Esto es que podemos dimensionar las piezas con el “coeficiente de incendio” según la respuesta que queramos de nuestra estructura a razón de hacer crecer sus caras 7mm por cada 10 minutos de incendio que pueda soportar.

Bajo la acción de una elevación alta de temperatura la madera empieza por perder su contenido en agua, se tuesta y despide gases inflamables.
Alrededor de los 300 C, se inflama y empieza a carbonizarse superficialmente. Esta capa de carbón frena poco a poco la propagación de las llamas al corazón de la pieza y así forma una pantalla protectora natural apreciable para la protección de la obra.
Esta capa protectora de carbón, cuya conductividad calorífica es 1/6 de la correspondiente a la madera, actúa como poder calorifugante e impide la penetración del calor y del oxigeno en las capas interiores, factores suficientes para que no exista combustión, pues para ello ha de estar completo el TRIANGULO DEL FUEGO: alta temperatura, combustible y oxigeno.
Por lo expuesto podemos asegurar que si bien la madera es un material combustible presenta excelentes prestaciones y comportamientos predecibles en un incendio lo cual la convierte en un material sumamente apto para el empleo en estructuras asegurando que la misma dará el tiempo suficiente de estabilidad estructural que permita la evacuación de las personas en su interior.
A los EDIFICIOS, los puede PROTEGER UN SEGURO, que por otra parte no es muy costoso. LA VIDA HUMANA NO TIENE SEGURO POSIBLE, CUANDO SE PIERDE NO SE PUEDE REPONER.